lunes, 29 de junio de 2009

Independencia del Zulia

Fergus Walshe

Existen muchos trabajos de valores zulianos que detallan las intenciones independentistas de esta tierra. Desde el principio de la colonia, el Zulia intentó separarse de la Capitanía de Venezuela; unas veces junto a otro territorio de la Nueva Granada y en otras oportunidades unido al estado Táchira. El conocido guerrero zuliano Venancio Pulgar, nada pacífico y que incendió las poblaciones de San José y Machiques, también figuró entre aquellos que quisieron separarnos de Venezuela. Durante la guerra de independencia, el pueblo zuliano tampoco era muy amigo de ser dependientes de aquella muy lejana ciudad de Caracas. Hoy, los acontecimientos nos deben llevar a la reflexión que el Zulia debe buscar su independencia económica. Debemos conseguir que lo generado por los procesos de extracción y comercialización del petróleo y el carbón, sea aplicado a nuestra población en estructuras y mejoras.

Que el producto del IVA por transacciones típicas mercantiles, se destinen efectivamente al estado donde se produce la acción. Otro cuento contarían los municipios Mara y Páez, ni que decir de todos los municipios de la Costa Oriental del Lago.

Estas practicas harían que los estados fueran más eficientes en la generación y aprovechamiento de sus propios ingresos y no se generaría esa dependencia y centralización del poder en la capital. Debemos buscar las soluciones a las arbitrariedades impositivas centralizadoras para conseguir el impulso de la independencia económica del Zulia regulando, no lo que nos toco por asignaciones, sino, por el contrario, conseguir entregar solo los diezmos al poder central, porque somos parte de una república federalista y descentralizada tal y como está instituido desde hace muchos años en nuestras constituciones y ratificado por el artículo 4 de la nueva Constitución de Venezuela.

Es necesario que los estados se conviertan en entes competitivos y puedan disponer mas directamente de los recursos económicos que ella genera por producción, explotación o la simple actividad comercial. Esta independencia debe nacer desde esta tierra zuliana a través de los tantos y verdaderos valores que nos pueden hacer surgir y darle entre otras cosas, un sistema de salud a tanta gente necesitada; establecer una política de fronteras para evitar la usurpación de nuestras tierras por parte de facinerosos, pero solo lo podemos conseguir participando y sobre todo acudiendo a los procesos electorales necesarios para la recuperación de un sistema plural y democrático.

Publicado en el diario La Verdad, 20 de agosto de 2003

martes, 23 de junio de 2009

El Zulia: República independiente

Juan Carlos Morales M.

El 28 de enero se cumple un año más de la declaración de Independencia de Maracaibo, ocurrida en 1821. Desde el año pasado se celebra en el Zulia el Día de la Zulianidad (1). Esa fecha hace proclive recordar la historia regional y el porqué de las aspiraciones independentistas del Zulia. Durante la época colonial, la región zuliana, desde el punto de vista económico, presentaba rasgos que la distinguían del resto de Venezuela. Desde la Colonia, las aspiraciones autonomistas se hacen presentes en la región, y ya en 1793 el propio Rey de España, le impartió instrucciones al Virrey Ezpeleta concediéndole cierta autonomía al Gobierno e Intendencia de Maracaibo. De 1670 a 1770, el Zulia fue administrado por el Virrey de Bogotá. Algunos historiadores señalan que en 1799 la intención de franceses e ingleses -(era)- apoyar la organización de la República del Zulia bajo el mando de Francisco Javier Pirela. Por otra parte, los zulianos Juan Evangelista González y José Domingo Rus, éste último diputado a las Cortes Españolas en 1811 por la Provincia de Maracaibo, le pidieron al Rey de España que concediera la Independencia aduanera y mercantil a Maracaibo.

Una vez consumada la Independencia de Venezuela, en 1811, el Zulia mantuvo su adhesión a España y solo será el 28 de enero de 1821 cuando el Ayuntamiento de Maracaibo declara a esta provincia "libre e independiente del gobierno español, constituyéndose en República Democrática".

Las interpretaciones de esa Declaración de Independencia pueden enfocarse bajo cuatro aspectos primordiales: 1) Además de la incorporación oficial de la provincia y su ciudad capital a Venezuela, representa una fecha emblemática que encierra el espíritu de autonomía y adscripción del Zulia respecto al proceso de construcción histórica del país nacional. 2) El Zulia, ciertamente, se declara independiente del imperio hispánico y decide integrarse a la unión Grancolombiana en igualdad de condiciones a los otros pueblos que formaban dicha unidad, es decir, Nueva Granada, Venezuela y Ecuador. 3) Realmente esta fecha marca la definitiva decisión del Zulia de formar parte de Venezuela, destacándose que el compromiso de 1821, se mantuvo, a pesar de todas las tempestades políticas que se registraron durante el siglo XIX. 4) El 28 de enero de 1821 equivale a la suma del 19 de abril y 5 de julio nacionales, y ha sido fecha poco valorada en la mayoría de las historias generales de Venezuela e incluso en el Zulia.
Otra propuesta independentista surge en Colombia. En 1858, el General Vicente Herrera, mandatario de Santander (Colombia) concibe la idea de crear el estado Soberano del Zulia, formado por la Provincia de Maracaibo, parte sustancial de Los Andes venezolanos, y por el territorio de la antigua Provincia de Santander y parte de la de Ocaña.

Esta propuesta revela también el sustento del proyecto político y económico concebido, de la realidad, de una región histórica; la región de Maracaibo, país bisagra entre Venezuela y Colombia, con una profunda diferenciación del resto del país.
Para 1863, Jorge Sutherland y Venancio Pulgar, firman un documento en el que parece ser la primera y hasta hoy desconocida de las declaraciones de Independencia de Maracaibo con respecto de Venezuela. La causa dominante que signa dicho documento es de tipo político: defender la autonomía local y sus poderes políticos locales del intento centralista. El lenguaje que usan ambos signantes no llama a dudas; "¡Viva la independencia de Maracaibo!.... ¿Qué puede unirnos ya a esa República (Venezuela) contradictoria que soporta humillada con la resignación del esclavo vil, una dictadura que se organiza como para ser interminable, sin vergüenza ni temor de la historia? (sigue): Rompamos los lazos: ¡Proclamemos la Independencia de Maracaibo! ¡tenemos elementos para subsistir por nosotros mismos!

Años después, en 1868, ante la crisis del gobierno federal, el presidente y Jefe Militar del Estado Zulia, Jorge Sutherland, firma un decreto que estipulaba claramente que el Zulia reasumía su "soberanía original", delegada en los Poderes Nacionales", hasta tanto cesara la situación de inestabilidad política y se restaurara un régimen de paz en Venezuela.

Un año después, en 1869 y debido a la clara intención del poder central de ejercer control aduanal y político sobre Maracaibo, el entonces Presidente del Estado, General Venancio Pulgar, decide la separación del Zulia de la unión nacional, pone en pie de guerra el Estado e invade a Coro para asegurar las fronteras zulianas.

El autonomismo zuliano no muere en 1869. Todavía en 1891, el Presidente del Estado Zulia, General Rafael Parra, hizo imprimir en Europa estampillas y papel sellado con la inscripción: "Estado Soberano del Zulia", que fueron recogidos inmediatamente, pero recordaba que la independencia del Zulia había sido el 28 de enero de 1821 y no el 5 de julio de 1811.

Todo esto nos lleva a una reflexión: El Zulia ha poseído y posee condiciones económicas que hacen totalmente factible su vida como Estado Soberano, las cuales no es preciso mencionar. Históricamente la región ha hecho sentir su voz ante las injusticias de los distintos gobiernos centrales.

El sentimiento autonomista del Zulia no ha muerto y aún hoy la lucha continúa, ya que como dice el historiador Rutilio Ortega "las luchas por relanzar el autonomismo regional, por hacerlo mas realista, no deben cesar. Los zulianos tenemos tradición soberana y debemos continuar luchando por nuestros intereses". Asimismo, el gran Luis Guillermo Govea, decía: Ya en la década de los 80: "Estamos pasando una situación muy crítica y... sin dejar de ser bolivariano, pediría que el Zulia se convirtiera en un estado libre e independiente, porque mientras el Zulia más produce y da más a la nación, más le quitan".

Para finalizar, dejamos esta reflexión de Rutilio Ortega: "El regionalismo, (debe entenderse) como la defensa y engrandecimiento de Venezuela a partir de acciones y decisiones que emanen de las bases provinciales, de enfatizar el derecho de cada estado para participar en la construcción de su presente y de su futuro. Entendido así, resultan totalmente justificadas las acciones tendientes a preservar la identidad de los conglomerados regionales y locales a impulsar la acción ejecutiva de las gobernaciones y alcaldías. Por ello, es lícito hacer frente a ese obsoleto y trágico intento de monopolizar al país en función de pocos, de cenáculos de poder conquistados en la región central del país".

Publicado en el diario Panorama, mayo de 2003

domingo, 21 de junio de 2009

Gaitas y reclamos

Hay mil huelgas que se han hecho,
las que faltan por hacer.

Hay huelgas para comer

y de hambre por un derecho.
No más es de suplicar,
vamos a meterle el pecho
demostrándoles con hechos.
Ya dejemos esta abulia
que aquí vamos a formar
la República del
Zulia.

El sentimiento reivindicativo del pueblo zuliano tradicionalmente se ha manifestado en la gaita haciéndose eco de las demandas de nuestros ciudadanos, de los reclamos ante el centralismo caraqueños que ha expoliado y sigue expoliando los recursos de nuestra tierra hasta dejarnos un lago contaminado, lleno de lemna otra vez (1) y unos pueblos arruinados a lo largo y ancho de nuestra geografía, véase el ejemplo de nuestra Costa Oriental, convertida en tierra de desempleados (2) después de haberle dado riquezas a la Venezuela de las autopistas caraqueñas.

La estrofa con la que iniciamos éste artículo es original de Luis Alberto Ferrer Meleán, reconocido gaitero fallecido un día como hoy 21 de junio del año 1982 y refleja el sentimiento compartido de los zulianos de la necesidad de alcanzar la soberanía de nuestro país ante el centralismo de la Venezuela que ha acabado con la federación fundadora.

Invitamos a leer la reseña sobre la obra de Luis Alberto Ferrer Meleán que publica en su edición de hoy el diario Versión Final.


Foto Versión Final.

 
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