lunes, 18 de mayo de 2009

La Corona española alimentó el carácter autonómico de la regiones

Esta conciencia se expresó luego del 19 de abril de 1810


Texto de Yamelis Galué Valbuena.


Germán Cardozo Galué, doctorado en el Colegio de México; desde 2005 individuo de número de la Academia Nacional de Historia y últimamente nombrado investigador PPI Emérito, distinción que comparte en LUZ con otros dos insignes investigadores: Bernardo Rodríguez Iturbe y Orlando Castejón, lleva más de tres décadas entregado al oficio de historiador.

"Mucho he aprendido y lo sigo haciendo del trabajo de investigación interdisciplinaria realizada en equipo en la Universidad del Zulia con los colegas del centro de Estudios Históricos del Laboratorio de Historia de la Arquitectura y del Urbanismo Regional y del Centro de Investigación Documental Histórica del Zulia; con ellos, a través del Programa de Investigación La región zuliana en la formación del Estado Nacional. Patrimonio e identidad, he compartido las tareas de reconstrucción e interpretación de la historia zuliana dentro de los parámetros local, regional y nacional".
Cuestiona de manera sustancial los postulados de la "historiografía patria", "patriótica", que se reduce a un antes y un después de la heroica gesta emancipadora; pero también a la "nacionalista" que privilegia el protagonismo de las élites militares y civiles de las capitales de las nuevas repúblicas en la definición, institucionalización y concreción de un "proyecto nacional".

"Empecé a reaccionar en contra de esa visión, cuando Manuel Caballero nos paseó por toda la historiografía venezolana y no aparecía ni el occidente, ni el oriente, ni el sur venezolano. Las regiones no existían en esa historia de héroes".

Así comenzó a organizar su propuesta en relación con la historia venezolana. La nación como tal, lo nuevo que aparece con la república muy lentamente durante el siglo XIX, no es el resultado de la acción de élites cívico y militares, ni de los héroes de la independencia, ni de quienes comenzaron a ocupar la Presidencia en Caracas.

Gracias a historiadores como Cardozo Galué, la historia regional se ha salvado de permanecer sepultada. Su tesis, su aporte a la historiografía, se fundamenta en el concepto de región histórica, como origen de nuestro país. "El origen no es el Virreinato, ni la Capitanía General, sino las regiones que se forman. La región propiamente como tal -la región económica, la región social, la región cultural-, como producto de procesos históricos".

"Mi tesis es que la nación se construye a partir de las regiones históricas (marabina, coreana, barinés, valenciana, caraqueña, cumanesa, barcelonesa, etcétera). Esas son las que participan en la construcción de la nación, a través de sus colectivos sociales. Y no hablo de colectivos sociales elitescos, sino colectivos integrados por una representación popular importante".

Explica que la región histórica surge de vínculos territoriales y humanos y procesos socioeconómicos y culturales compartidos e integrados en la larga duración. Estos espacios originarios de los períodos aborigen, monárquico y republicano, surgen históricamente a partir de los poblados y ciudades que se fueron articulando en lo económico, sociopolítico y cultural.

Cada región, una patria

Para sustentar su tesis, refiere que todavía en 1821, cuando la independencia venezolana era un hecho, la gente piensa que, en ese entonces, ya había nación. Nada más lejos. Cuenta que en los registros de pasajeros encontró que todavía entre 1850 y 1858, la nacionalidad que decían tener los viajeros era la correspondiente a las regiones y no la de la nación: cumanesa, coreana, barcelonés, barinés. "Esto revela que no había nación. Había república. Y había algo más dificil de explicar, un Estado con figura de nación. Pero no había identidad nacional todavía al comenzar la segunda mitad del siglo XIX".

Piensa que el sentido identitario de nación comienza a ser real, no imaginario, en el último tercio del siglo XIX. Incluso, cuando Bolívar habla de nación, no había nación, había república.

Recuerda que cuando Rafael María Baralt, se va a España y en su nostalgia escribe entre 1843 ó 1844, Adiós a la Patria, que comienza con la memorable "Tierra del sol amada" describe su patria y cuál es su patria: la antigua provincia de Maracaibo.

Desde la época del mundo español existía conciencia de que las provincias eran regiones que no sólo respondían a los límites administrativos, modificados en el tiempo, por decisiones de carácter político. Eran mucho más.

Cardozo echa mano a algo muy importante que a veces se desconoce. "La Corona española impuso una forma de controlar estos espacios y evitar la centralización del poder en los virreyes, los gobernadores, los capitanes generales, al establecer relaciones verticales en sus posesiones en América, como parte del Estado español. Para mejor gobernar, divide y vencerás. El Estado se relaciona directamente con cada una de las provincias dentro de una gobernación, una capitanía general. Esa relación vertical del poder hizo que los espacios fueran adquiriendo cada vez más conciencia de su carácter autonómico".

En otras palabras, a través del desarrollo institucional de los cabildos castellanos se gestaron y consolidaron jurisdicciones y provincias a modo de "ciudades-Estados", denominadas por sus habitantes con el significativo nombre de "patrias".

Las regiones y el 19 de abril

¿Qué sabe el venezolano de la historia del 19 de abril de 1810?. ¿Qué nos han enseñado los manuales de historia? que en esta fecha se inicia una etapa de la historia de Venezuela, conocida como la declaración de independencia, protagonizada desde el poder central.

En la memoria perdura la imagen de José Cortés de Madariaga, sacerdote chileno decididamente partidario de la independencia absoluta, detrás de Vicente Emparan, haciendo señas al público, para que contestara que no querían al gobernador. Cuando el pueblo grita: "¡No, no lo queremos!", Emparan arroja esa célebre frase: "Pues yo tampoco quiero mando".

"A eso se reduce el 19 de abril. Me opongo a esa historia. Sin embargo hay que destacar que por primera vez es rechazada una autoridad española, como era Vicente Emparan; además de que ese momento simboliza un contexto histórico que está por enfrentarse. ¿Por qué se llega a ese momento? Se llega por la situación que está viviendo España ante la invasión de Napoleón.

¿Cuándo aparecen las regiones en la historia del 19 de abril? Cuando historiadores como Germán Cardozo Galué, defensores de la historia local y regional, se ocupan de darle vida y sentido a los documentos históricos. Luego del 19 de abril de 1810, surge el interés de Caracas en sumar las provincias a este movimiento. "Van a Coro y son expulasados de Coro; siguen a Maracaibo y aquí no solamente no los reciben sino que los envían presos al Castillo de San Carlos y de allí a Puerto Rico. Entre ellos, un personaje de gran figuración como el Marqués del Toro".

¿Cómo interpretar esa reacción? El Cabildo de Maracaibo desde el siglo XVII (1676) por Real Cédula española, presidía las provincias de Mérida, Espíritu Santo de La Grita, Maracaibo (hoy, Zulia, Mérida, Trujillo y Táchira). Maracaibo le arrebata a las provincias andinas la capitalidad. En 1678, el gobernador que residía en Mérida, traslada su residencia a Maracaibo. Entre 1679 y 1680, unas famosas ferias de mercaderes y agricultores que se hacía en Gibraltar, donde se concentraba la producción para ser llevada a los barcos hacia Europa, son trasladadas a Maracaibo.

Maracaibo comienza a asumir la responsabilidad de capital de provincia ampliada. Maracaibo asume el control del movimiento portuario que se da en toda la cuenca del Lago. "Este es un movimiento denominado circuito agroexportador que adquiere una fuerza enorme, porque se le suma todo lo que constituye el oriente colombiano (el norte de Santander), todo ese espacio funcionaba con la Cuenca del Lago de Maracaibo. El oro de Colombia, del Departamento de Nariño, salía por Maracaibo. Había realmente un poder económico".

Explica que según las demandas del mercado capitalista se estructuraron circuitos económicos que descansaban en una red de ciudades de acopio, dormitorio y puertos; diferenciados en cuanto a la red de intereses de los diversos centros de poder económico y político. Los principales grupos familiares, constituidos en colectivos sociales, instrumentaban los mecanismos necesarios para fortalecer los vínculos y conservar su jerarquía sobre la región. En ellas las rivalidades entre los poderes locales constituidos estaban marcadas por las ambiciones políticas y la competencia por controlar los mercados internos y externos. Sostiene que la misma concepción de la soberanía de los pueblos, basada en el "derecho natural y de gentes" y causante del imaginario autonómico originado y compartido por los colectivos sociales de la Capitanía General, constituyó la argumentación de Guayana, Coro y Maracaibo, para desconocer la convocatoria de Caracas, reconocer al Consejo de Regencia y declarar su permanencia como parte del Estado español.

Las posiciones encontradas entre Maracaibo y Caracas, que afloraron en los momentos iniciales del conflicto emancipador, forman parte, según Cardozo de una vieja rivalidad por el dominio comercial de los mercados caribeños y peninsulares.


Publicao en el semanario La Universidad del Zulia
Séptima época, año 7/No. 361
19/04/2009

 
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